Misericordia es dejarse abrazar por Dios. Semana de la Parroquia 2016.

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Ambientación del templo parroquial para la Celebración de la Misericordia

Ambientación del templo parroquial para la Celebración de la Misericordia

En la Semana de la Parroquia hemos recordado, vivido y experimentado que la misericordia es dejarse abrazar por Dios. Te ofrecemos lo más significativo de los actos realizados durante estos días.


Todos los actos programados para la Semana de la Parroquia 2016 han girado en torno al Año de la Misericordia que estamos celebrando.

 

Exposición del Santísimo y rezo comunitario de Vísperas

Comenzamos el jueves 23 con un tiempo prolongado de silencio, adoración y contemplación del gran misterio de la Misericordia de Dios presente entre nosotros: Jesús sacramentado. Lo hicimos dedicando más tiempo a la habitual exposición del Santísimo de todos los jueves y finalizando el encuentro con el rezo comunitario de las primeras vísperas de la Natividad de San Juan Bautista, patrón de nuestra diócesis.


Cine-forum

El lunes 27 tuvimos un cine forum con el visionado de la película “Siete almas” en la Casa de la Iglesia. Al finalizar la película los asistentes mantuvimos un rico diálogo a partir de unas preguntas que se nos entregaron antes del comienzo de la proyección.


José Ramón moderando el diálogo en el cine-forum

José Ramón realizando la presentación de la película

El verano, cuando solemos tener más tiempo libre, es una buena oportunidad para ver -o volver a ver- la película “siete almas” desde una perspectiva cristiana. Te dejamos las preguntas del cine-forum por si quieres utilizarlas como ayuda en tu visionado crítico de la película.


El significado de la palabra “redención” hace referencia al rescate que se pagaba para comprar la libertad de los esclavos y prisioneros. Para el cristianismo Jesucristo es el redentor prometido por Dios, que sacrificó su vida para lograr la salvación de las personas. Esta película nos invita a reflexionar sobre qué es la redención.


a) ¿Con qué frases sobre Dios comienza la película?

b) ¿Qué pecado y mal comportamiento le hace sentirse culpable al protagonista y le lleva a realizar un misión para redimirse?

c) ¿Por qué elige a siete personas para ayudarlas?

d) ¿Qué hace para ayudar y dar su vida por las siete personas?

e) ¿Por qué investiga a las personas antes de elegirlas para ayudarlas?

f) ¿Qué tienen en común las siete personas?

g) ¿Qué le piden y ofrecen las siete personas a Ben Thomas?

h) ¿Qué hace el protagonista cuando los demás quieren ayudarle? ¿Por qué actúa así?

i) ¿Qué comportamientos y valores del protagonista son los más humanos y solidarios? ¿Y cuáles son los más negativos? ¿Por qué?

j) ¿Qué escena y frase de la película te ha impresionado más? ¿Por qué?

K) ¿En qué se parece y diferencia la redención de Jesucristo de la redención de Ben Thomas?

l) ¿Qué buena enseñanza descubres en esta película? ¿Y sobre la redención y salvación que realiza Jesucristo?


Charla sobre el Año de la Misericordia

Casi a punto de celebrar la fiesta de la parroquia, el martes 28 de junio tuvimos la suerte de contar con la presencia de Miguel Castro Castro, sacerdote redentorista de la comunidad de Mérida y Misionero de la Misericordia. Miguel nos habló desde su experiencia personal acerca de distintos aspectos de la Misericordia y de este año jubilar

Antes de comenzar con su charla le realizamos una pequeña entrevista que tienes a continuación. No te la pierdas.

Gracias Miguel por tu simpatía y amabilidad.


Miguel Castro, Misionero de la Misericordia

Miguel Castro Castro, Misionero de la Misericordia


ENTREVISTA A MIGUEL CASTRO CASTRO,

MISIONERO DE LA MISERICORDIA


Pregunta: ¿Quién eres?

Miguel Castro: Soy Miguel Castro, misionero redentorista, natural de un pueblo de Jaén, de Fuerte del Rey y pertenezco a la comunidad de Mérida (de los misioneros redentoristas).

P: Y eres además Misionero de la Misericordia…

M: Soy Misionero de la Misericordia también.

P: ¿Y eso qué es?

M: Pues es una figura, un nombramiento que hizo con motivo del Año de la Misericordia el Papa Francisco en la Cuaresma de este año 2016. Una serie de sacerdotes de todo el mundo, en total somos 1142, con una encomienda que es “ser signo de la Misericordia de Dios en medio del mundo” y con unas concesiones que se nos han otorgado como es el perdonar algunos pecados que estaban reservados para la Santa Sede…

P: Por ejemplo…

M: Pues como por ejemplo atentar contra la vida del Papa… como no puedo revelar secretos de confesión no puedo decir si he confesado alguno o no… revelar el sigilo sacramental, es decir, revelar el secreto de confesión; el pecado de solicitación;  el pecado de absolver a quien ha pecado conmigo y el pecado de atentar contra las especies sagradas.

P: ¿El aborto también?

M: No. El Papa Francisco concedió a todos los sacerdotes en este año de la Misericordia el poder perdonar el pecado de aborto. Ese pecado no estaba reservado a la Santa Sede sino al penitenciario de cada diócesis. De todas maneras yo, como misionero redentorista, tenía ya ese privilegio de perdonar el pecado del aborto. Nuestro fundador consiguió ese privilegio en los orígenes de la congregación.

P: ¿Vuestro fundador quién es?

M: San Alfonso María de Ligorio.

P: ¿Por qué tú?

M: ¿Por qué yo? Había varios modos de ser misionero de la misericordia. Uno de los modos es que el obispo te eligiese. En el caso de los religiosos que nuestros provinciales también nos designasen. O que uno personalmente lo solicitase, siempre con la presentación de la carta de recomendación bien de los superiores mayores o de los obispos del lugar.

Yo soy el presidente del equipo misionero itinerante de los redentoristas en España, del CESPLAM que se llama –Centro de Estudios y  Planificación Misionera- y como una de las encomiendas de estos misioneros de la misericordia era dar misiones populares, es lo que estoy haciendo. Si alguien está libre para la misión soy yo y por eso lo solicité.

P: ¿Qué entiendes tú por “Misericordia”? ¿Cómo vives tú la Misericordia?

M: ¿Qué entiendo y cómo la vivo? Misericordia es dejarse abrazar por Dios.

También desde mi carisma misionero y redentorista la misericordia es la redención copiosa, es la salvación abundante, es el no llevar cuenta del pecado, el no llevar cuenta de los errores de los demás, dejarse abrazar por Dios.

P: ¿Alguna experiencia que te haya marcado durante este tiempo de misionero? Que puedas confesar, evidentemente.

M: Una personal, de yo haber experimentado esa misericordia, ese abrazo misericordioso fue durante los días en torno al Miércoles de Ceniza, que fue el envío en Roma, que tuve la oportunidad de estar allí, en San Pedro del Vaticano. Pues tuve la oportunidad de confesarme en la plaza de San Pedro, antes de ganar el jubileo y experimenté esa misericordia.

Y como instrumento hacia los demás en las misiones populares siempre hay experiencias de confesiones de gente que lleva muchísimos años sin confesar. En concreto en una misión en este año una persona que estaba en una situación irregular – también coincide este año con el año de la familia, del sínodo de la familia, tema de separados, divorciados, vueltos a casar… gente que lleva arrastrando sufrimiento, dolor… muy herida con la propia iglesia también- Fue una experiencia de perdón, de acogida, porque la misericordia en sí es abrazo, es acogida.

Gente que no se acercaba a la comunión y que tampoco se acercaba al sacramento de la confesión. Gente que se estaba alejando de todos los sacramentos a causa de esa situación. Tuve una experiencia de reconciliación.

P: ¿Algún consejo para los laicos o para la comunidad parroquial de San Pedro para vivir la misericordia de Dios este año?

M: La propia definición: el dejarse abrazar, el dejarse abrazar por El. No tener miedo a la reconciliación. Son las palabras de Jesús y la “Ley de Oro” realmente: lo que quieras para ti hazlo para los demás. ¿Quién no quiere ser perdonado?

Pues el consejo sería: si tú buscas ese perdón también ofrece el perdón a alguien. A mí me gusta decir “ponernos a tiro para que la reconciliación sea posible”

P: Y por último ¿Qué le dirías a aquellas personas, como hemos comentado hace un momento, que llevan tiempo sin confesarse, o que les cuesta confesarse, que no lo ven importante…? ¿Cómo redescubrir el abrazo del Padre en el sacramento de la Confesión?

M: Lo primero es romper miedos, romper prejuicios. Ver en el sacerdote el modo que la Iglesia tiene para realzar y para sacralizar la confesión. No ver al sacerdote como un juez, como un cotilla, como un preguntón. Estos son también consejos del Papa Francisco a los misioneros de la Misericordia. Verlo como un amigo, como un padre que acoge.

Y no ver la confesión como una obligación, ni como un ritual, una ritualización… Quitar rejillas, tratar familiarmente, abrir el corazón, tener una conversación amigable.

Yo creo que es el mejor modo de reconciliarse con la reconciliación.

P: Muchas gracias

M: De nada


Celebración de la Misericordia

Este mismo día, finalizada la charla, tuvimos la Celebración de la Misericordia en el templo parroquial. Fue una Celebración de la Palabra cargada de simbolismo durante la que se administró al sacramento de la Reconciliación.


El hilo conductor de la celebración fue el barro, la arcilla, el polvo que somos y que Dios utiliza para crearnos y recrearnos para hacernos semejantes a El. Somos “como barro en manos del alfarero” (Cf. Jr 18,1-6).


En la celebración vimos que cada uno de nosotros somos cacharros frágiles de barro, rotos, incluso muy rotos. Pero no importa lo agrietados que estemos, por nuestras grietas puede entrar la gracia de Dios. No importa lo rotos que estemos, siempre podemos recomponernos. Ni siquiera importa que nuestra vida se haya desecho en mil pedazos. Nuestro Padre Dios puede recomponerla si la ponemos en sus manos… y nos reconciliamos con El. Dios siempre está dispuesto a abrazarnos si nosotros nos dejamos abrazar por la misericordia de Dios.



Fiesta de la Parroquia

Y concluimos nuestra Semana de la Parroquia 2016 como lo hacemos todos los años y como no podemos dejar de hacerlo: dando gracias a Dios en la Eucaristía y pidiendo la intercesión del Apóstol por nuestra comunidad parroquial.


Después proseguimos la fiesta compartiendo lo que somos y tenemos en el atrio parroquial en un sencillo ágape fraterno.


Que el Señor nos ayude a que esta comunidad parroquial, heredera de la fe transmitida por sus mayores, sepa ser una comunidad acogedora, fraterna y misericordiosa. Que su Espíritu Santo nos ayude a colaborar con El para que los hombres y mujeres de nuestro pueblo puedan conocer a Jesucristo y disfrutar de la alegría y la fiesta de la Casa del Padre. 

Que así sea.


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