Discípulos misioneros en las periferias del mundo

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Foto de los montijanos que asistieron a las Jornadas

Participantes de Montijo en las XXV Jornadas de Reflexión Misionera

Celebradas las XXV Jornadas de Reflexión Misionera


Del 19 al 21 de septiembre se han celebrado en la Casa de Espiritualidad “El Pago de San Clemente” (Cáceres) Las XXV Jornadas de Reflexión y Animación misionera a las que asistieron miembros de las comunidades parroquiales de Montijo.

Unas ochenta personas de las tres diócesis extremeñas (Coria-Cáceres, Mérida-Badajoz y Plasencia) han participado en las Jornadas de Reflexión y Animación Misionera que cada año -y ya van veinticinco- organizan las Delegaciones episcopales de Misiones de Extremadura. En esta ocasión el tema de reflexión ha sido “Discípulos misioneros en las periferias del mundo” y las distintas ponencias han estado a cargo de D. José María Calderón Castro, Delegado Diocesano de Misiones de la diócesis de Madrid.


En la primera ponencia habló de “el estilo misionero de Jesús”, que fue el primer misionero -pues fue enviado por el Padre para nuestra salvación- y cuyas principales características serían:

        • Caridad apostólica
        • Humildad apostólica
        • Mansedumbre apostólica
        • Modestia apostólica
        • Entrega apostólica


En su segunda ponencia el tema fue “discípulos para ser misioneros”, algo en lo que insiste mucho el Papa Francisco: para ser misionero del Señor hay que ser discípulos del Señor. Y éstas serían algunas de las convicciones que deben mover a los discípulos-misioneros de Jesús:

        • Tener la certeza de ser amado, llamado y enviado
        • Participar de su Vida
        • Ser testigos de Fraternidad
        • Abandono en la Providencia
        • Ser instrumentos de Paz
        • Ser fieles en la Cruz
        • Ser profetas de Esperanza


La tercera y última ponencia abordó el tema de ser “misioneros en las periferias”

“Evangelizar en esta época  de grandes transformaciones sociales requiere una Iglesia misionera toda en salida, capaz de hacer un discernimiento para confrontarse a las diversas culturas y visiones del hombre” (Papa Francisco, 9-5-2014).

Salida no alocadamente sino como respuesta a la interpelación de Dios. Cada cristiano y cada comunidad es invitada a salir de la propia comodidad y atreverse a llegar a todas las periferias que necesitan la luz del Evangelio. (Cf. EG, 20).

Teniendo en cuenta lo anterior se destaca la importancia de:

        • Vivir el encuentro con Cristo
        • La parroquia no se puede encerrar
        • La parroquia tiene que ser el centro de la vida del pueblo
        • Hay que salir a la calle
        • Saberse enviados
        • El proceso de la evangelización
            • Presencia
            • Testimonio
            • Diálogo
            • Anuncio


Dentro del programa de las Jornadas se incluyó el testimonio del sacerdote dominico D. Juan González del Cerro acerca de su labor misionera en China -en Hong Kong- de la situación de los cristianos chinos -una Iglesia perseguida y martirial pero muy viva a pesar de todas sus dificultades- y del inmenso reto de proceder a la evangelización de China, apenas iniciada. Además los asistentes a las Jornadas tuvieron la suerte de contar con el testimonio personal y directo de varios misioneros, sacerdotes, religiosas y laicos que hablaron de sus vivencias misioneras en Madagascar, Perú, Africa…


No queremos terminar esta pequeña crónica de las Jornadas Misioneras sin destacar unas cuantas ideas importantes que se fueron repitiendo tanto en las ponencias como en los testimonios:

      • La importancia de la relación con Dios (Padre, Hijo y Espíritu Santo) a través de la oración y de los sacramentos, especialmente de la Eucaristía. No se puede  vivir la misión sin Dios.
      • El misionero es una persona escogida por el Señor y enviada por Él no para hacer una labor “por Él” sino “con Él”. El misionero se sabe amado y llamado.
      • El misionero no es un héroe, ni un voluntario, ni una ONG.. son personas como cualquiera de nosotros que son instrumentos, “herramientas” en las manos de Dios. Es Dios quien hace las obras por medio de los misioneros y por lo tanto es Él a quien hay que agredecer, mirar, seguir… cuando el misionero señala con el dedo no hay que mirar su dedo sino al Dios-Amor que está señalando.
      • Ir a las “periferias” -a las fronteras, al exterior, fuera de nosotros mismos- nos ayuda a tener mayor conciencia de cuál es el centro: Cristo.


Las Jornadas Misioneras que año tras año organizan las diócesis extremeñas son una magnífica oportunidad para que renazca la alegría de la fe y que aumente la conciencia de que todos los bautizados somos misioneros.

Tú también eres misionero.

Participa en las próximas ediciones.

Colabora en la animación misionera.

 

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