El domingo 20 de septiembre tomó posesión como nuevo párroco D. David Cruz Yerga tras 21 años entre nosotros de D. Pedro Gómez Serrano.
El 20 de septiembre de 2026 quedará como una efeméride importante para nuestra parroquia: cambiamos de párroco. Quien durante los últimos 21 años ha sido nuestro pastor, D. Pedro Gómez Serrano, ha sido destinado a la parroquia de Nª Sª del Valle de Villafranca de los Barros. En su lugar ha sido nombrado D. David Cruz Yerga como nuestro nuevo párroco.

La ceremonia de toma de posesión estuvo presidida por el vicario episcopal de zona, D. José Ignacio Pérez García. Además de D. Pedro y D. David, asistieron el arcipreste de Montijo, D. Francisco Copete Gil, el párroco de San Gregorio Ostiense, D. Francisco Javier Domínguez Mancera, varios sacerdotes más y numerosos fieles, entre ellos algunos procedentes de las parroquias de Montemolín, Pallares y Puebla del Maestre donde había ejercido de párroco hasta ahora D. David.

Desarrollo de la ceremonia
Antes de la entrada procesional se hizo una monición con una breve presentación del nuevo párroco, Así mismo se hicieron moniciones para explicar a los fieles los distintos ritos de la toma de posesión.
Don David Cruz Yerga es natural de Fuente de Cantos donde fue bautizado y vivió integrado en la vida parroquial como catequista y cofrade. Se educó en el colegio San Francisco Javier de los Misioneros de la Preciosa Sangre. Ingresó en el seminario de San Atón de Badajoz en 2012 donde realizó los estudios eclesiásticos correspondientes.
El 22 de septiembre de 2018 fue ordenado diácono en la capilla del seminario y el 5 de octubre de 2019 fue ordenado presbítero en la parroquia de Nuestra Señora de la Granada de Fuente de Cantos.
Don David ha sido párroco de Santa María de Navas de 2019 a 2021.
Párroco de Puebla del Maestre y Montemolín de 2019 a 2026. Y de 2021 a 2026 párroco de Pallares.
Lectura y entrega del nombramiento
Al comienzo de la celebración el arcipreste leyó el documento con el nombramiento episcopal como párroco de la parroquia de San Pedro Apóstol de Montijo de D. David Cruz Yerga, que luego le fue entregado a éste por el vicario episcopal.


Entrega del Evangelio
Una de las tareas fundamentales del párroco es anunciar y explicar la Palabra de Dios a los fieles. Por eso, antes de que él mismo proclamase el Evangelio, el vicario le entregó a D. David el Evangeliario.

Profesión de fe
La asamblea manifestó su fe en la Santísima Trinidad con las preguntas bautismales. y después don David lo hizo públicamente él solo para garantizar su fidelidad a la doctrina católica y su comunión con la Iglesia antes de asumir el gobierno pastoral de esta comunidad.
Creo y profeso con fe firme todo cuanto se contiene en el Símbolo de la fe.
Con fe firme creo también todo cuanto se contiene en la Palabra de Dios -escrita o transmitida por tradición- y ha sido propuesto por la Iglesia para ser creído como verdad revelada, ya a través del Magisterio solemne, ya a través del Magisterio ordinario y universal.
Igualmente sostengo con firmeza todo aquello que es propuesto definitivamente acerca de la fe y costumbres.
Me adhiero plenamente con religiosa obediencia de la voluntad y del entendimiento a todo aquello que enuncian el Romano Pontífice o el Colegio de los Obispos cuando ejercen el auténtico Magisterio, incluso aunque no pretendan proclamarlo de forma definitiva. AMÉN.
(Fórmula de la profesión de fe utilizada por D. David)
Entrega de la llave del sagrario
Terminada la comunión el vicario entregó al nuevo párroco la llave del corazón de la parroquia, el sagrario, donde se encuentra Jesucristo sacramentado, realizando a continuación la reserva eucarística.

Entrega de medallas y escapulario
Por último, representantes de las diversas Cofradías, Hermandades y Asociaciones Parroquiales hicieron entrega a D. David de un cofre con las medallas y emblemas de las cofradías y hermandades de la parroquia para que pueda utilizarlas en sus estaciones de penitencia y actos en los que participe.

Palabras de los párrocos
Antes de la bendición final D. Pedro, como párroco saliente, y D. David, como nuevo párroco, se dirigieron a los fieles. «Gracias» fue la palabra más repetida por ambos. Gracias a Dios, sobre todo, y gracias a los fieles por su entrega y colaboración.
El cariño y el agradecimiento de los fieles se puso de manifiesto con un largo aplauso a cada uno de ellos con la asamblea puesta en pie.



Que el Espíritu Santo nos asista a todos para poner nuestros dones al servicio de la evangelización para bien de nuestras almas y de la santa madre Iglesia.
Fotografías Inés Sánchez y José Manuel Lavado