Santos Mártires

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SAN FABIÁN Y SAN SEBASTIÁN EN MONTIJO: XV-XVII

          “Y es una ermita, al poco que se comenzó y tiene fecha una capilla de bóveda sobre cruceros de cantería. Y en ella estaba un altar, y en la pared de la dicha capilla, pintadas, las imágenes de San Sebastián e San Fabián es San Llorente. Y el altar tenía unos manteles e dos candeleros e una cortina. E no tenía otros bienes ningunos.” (1)

La devoción a los santos mártires Fabián (Papa desde el 236 al 250) y Sebastián (protector de las plagas y pestes principales amenazas en la Edad Media) se remonta en Montijo documentalmente al siglo XV cuando se les veneraba en la entonces iglesias parroquial de San Isidro. Dicha devoción no es más que la muestra y el ejemplo  de la especial significación que estos dos santos tenían por toda la goegrafía extremeña especialmente si tenemos en cuenta, que durante los siglos XV-XVI, uno de los principales temores de la población eran las epidemias Posteriormente, como podremoS exponer aquí, se levantaría una ermita con titularidad propia. Hoy no queda nada de aquella ermita situada en Ejido, en las afueras del pueblo más que su nombre a una calle cercana a donde estuvo levantada la fábrica de la ermita.  La Iglesia Católica conmemora la soleminidad de Fabián y Sebastián el 20 de enero santos que han quedado unidos ya en el martiriologio desde antiguo. Esta es su historia.

Un altar en la iglesia Parroquial de San Isidro y en la de San Pedro: siglos XV-XVI

CCaptura_de_pantalla_2013-05-09_a_las_20.34.21omo hemos indicado anteriormente, la primera mención que se hace sobre la devoción en Montijo a los santos Fabián y Sebastián bajo la denominación de santos máritres aparece a finales del siglo XV en la iglesia parroquial de San Isidro (antiguos restos en la imagen), la cual poseía un retablo “con unas pinturas en la pared”. A principios del siglo XVI concretamente en el año 1501 y en las posteriores visitas de los años 1503 y 1508, los caballeros de la Orden de Santigo describen en la entonces en obras iglesia de San Pedro Apóstol, lo que son los claros signos de la devoción de los montijanos hacia estos dos santos cuando dicen que dicho templo posee un altar el cual tiene sus imágenes pintadas en la pared.

Edificio con titularidad propia: la ermita de los Máritres entre 1548 y 1583

ruinas1En este lugar estuvo la ermita de los Santos Mártires. Hoy, calle Muñoz Torreo

La ermita titular a los santos mártires debió ser levantada en torno a los años centrales del siglo XVI apareciendo aún sin terminar y en obras en el año 1550 cuando las actas de los Libros de Visita de la Orden de Santiago dicen: “Junto en la dicha villa, en el ejido de ella hay una ermita que lo es de la vocación de los Mártires, san Sebastián y san Fabián. La cual, los dichos visitadores continuando con su visita fueron a visitar.” De estas mismas fuentes se desprense una conjunto interesante de información que nos va desgranando la historia de dicha ermita.: obras. mandamientos, mayordomos, dependencia de la iglesia matriz, etc.Los visitadores informan que hace poco tiempo que se ha comenzado a edificar y que en el año de la referida visita -recordemos 1550- aún está en construcción. Posee en estos momentos una capilla levantada con una bóveda sobre curceros de cantería.

restos1Sin embargo, aunque como indicamos estaba en construcción, tenía culto y una completa y total administración de los bienes y rentas que ella producía. Fue primer mayordomo documentado de la ermita de los Mártires en el año 1548 Fernando Morales pero no el primero, ya que en las cuentas, Fernando Morales indica que recibe un anterior alcance de tres mil sententa y tres maravedíes. Le seguieron en 1549 Alonso Ruíz Domínguez y para el año 1550 Juan Macías de quien hemos podido saber por sus respuestas a los mandamientos de los Visitadores de la Orden, que en el año de su mayordomía la ermita aún se encontraban en obras y además sufría desperfectos debido a que el agua penetra por la bóveda de la capilla “…al no estar ésta rastrejada…” un mal endémico que parece persiguió al edificio hasta su total desaparición a finales del siglo XIX.

La historia de la ermita se le puede serguir en la segunda mitad del siglo XVI por el testamento de la beata Marina Sánchez (año 1583), ya que testó unas limosnas en favor de la ermita. Tendremos que esperar hasta los años iniciales del siglo XVII para conocer el nombre del mayordomo. Se trata de Sancho García quien en el año 1605 presenta a los visitadores el inventario de los bienes de dicha ermita. Entre sus posesiones detaca la pertenencia de un toro y un eraldo que llega incluso a prestar a la parroquial de San Pedro Apóstol para pagar las obras que en la iglesia matriz se estaban realizando. Poseía además dos suertes de tierra en Valdelabraba y otras dos en el término de de la villa. Principalmente era de las limonas que obtenía los Domingos, el sustento principal con el que atendía los pequeños gastos de su mantenimiento entre los que debieron encontrarse la realización de dos imágenes de bulto tal y como confirman los posteriores pagos en el siglo XVIII a maestros doradores para su restauración (caso de los 83 r.v. pagados a Francisco Antonio, Maestro Dorador por su tabajo en la imagen de san Sebastián).

En el primer tercio del siglo XVII el historiador emeritense y alcalde que fue de Montijo, Bernabé Moreno de Vargas  nos habla de dicha ermita (2). Sin embargo, las dificultades de supervivencia de la ermita son grandes en el siglo XVIII. En el año 1780 se manda derribar y un año después es abierta otra vez al culto.

La Ermita y Cofradía de los Mártires: 1734-1898

restos 2Su historia puede ser seguida a partir de estos momentos por el Libro de Fábrica de la Cofradía de los Mártires perteneciente al Archivo Parroquial de San Pedro Apóstol de Montijo (3) y que nos conduce por los años de 1734 a 1828. El 6 de mayo del año 1781, las imágenes titulares de los santos Fabián y Sebastián fueron devueltas a la ermita al encontrarse ésta ya reparada y abierta al culto. Dichas imágenes, las cuales no se conservan actualmente, fueron llevadas a la iglesia de San Pedro Apóstol  cuando se decidieron acometer las obras en ella, proceso que fue seguido por el notario  quien daba traslado de la orden del entonces licenciado don Antonio Bustamante Arce, caballero de la Orden de Santiago, Juez Eclesiástico, Vicario General y Ordinario de la Provincia de León.

La ermita sería finalmente demolida por orden del 9 de mayo de 1898 del Ayuntamiento de Montijo (4) y posiblemente con ella desaparecía también la Cofradía de todo lo cual como decimos, no queda hoy en día más que el testimonio documental que hemos referido aquí para poder llevarles la historia de una devoción muy importante en la Modernidad (siglos XVI al XVIII) de Montijo.

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Bibliografía

(1).- Iglesias Aunión, Pablo: Historia de la Comarca de Lácara. Del Medioevo a los Tiempos Modernos. Edita: Adecóm.Lácara. Publica: Diputación Provincial de Badajoz. 2000. Pág. 118.

(2).- Moreno de Vargas, Bernabé: Historia de la ciudad de Mérida y pueblos de su Comarca. Año 1633.  Patronato de la Biblioteca Pública Municipal y Casa de la Cultura. Mérida, 1992.

(3).- Archivo Histórico Parroquial de San Pedro Apóstol: Sección: Hermandades y Cofradías. Libro de Fábrica de la Cofradía de los Mártires. Fechas extremas: 1734-1828.

(4) Archivo Histórico Municipal de Montijo. Sección: Acuerdos Municipales. 9-05-1898

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