Santa María de las bodas de Caná

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Grupo de matrimonios que participaron en la novena

Grupo de matrimonios que participaron en la novena

Hemos celebrado el sexto día de la novena


Nueve matrimonios que este año han celebrado sus bodas de oro o sus bodas de plata se reunieron ante la imagen de la Virgen de Barbaño para dar gracias a Dios por todos estos años de matrimonio y renovar su compromiso matrimonial.

La celebración de la eucaristía estuvo presidida por D. Feliciano Leal Cáceres, párroco de Lobón y Guadajira, Delegado episcopal para la Vida Religiosa y consiliario del movimiento Cursillos de Cristiandad y concelebrada por nuestros dos párrocos.


En su homilía D. Feliciano después de felicitar a los matrimonios por su aniversario les dijo que el matrimonio y la familia son buena noticia para el mundo y la Iglesia y que ellos, eran la prueba de que es posible; que eran unos valientes por seguir siendo fieles al amor que se prometieron. Planteó la pregunta de ¿Por qué seguimos -y queremos- seguir unidos? a lo que respondió que mucho depende de los propios esposos pero la razón fundamental está en que la fidelidad matrimonial se basa en una fidelidad mayor, la de Dios, que ha estado con ellos en todos los momentos importantes de su vida, incluso cuando faltaba el vino… Muchos no se dan cuenta de esto ni de que el sacramento del matrimonio se tiene que actualizar cada día.


Señaló después dos peligros o retos a los que se tiene que enfrentar la familia y el matrimonio. Por una lado el interés y el materialismo, -cuantas familias rotas y hermanos peleados por culpa de las herencias, el dinero…- aquí se demuestra que somos creyentes, si edificamos nuestra vida sobre la roca firme que es el amor. Por otro lado la trasmisión de la fe a los hijos. Hay que respetar la libertad personal pero hay que seguir ofreciendo la fe a los nuestros, especialmente a través del amor de los padres, del testimonio de amor y fidelidad. Es la mejor herencia que les podemos dejar, no podemos dejarlos sin la luz divina.


Finalizó dando una serie de consejos a los matrimonios para aplicar en su vida: la oración en sus distintas modalidades, la formación con los medios a su alcance, la relación con monjas y sacerdotes, participar en las actividades parroquiales, los movimientos eclesiales… imitar las actitudes de la Virgen de  escucha de la Palabra, obediencia, servicio… Hacer como los novios de Caná e invitar a la Virgen a nuestro matrimonio, cada día… Pidamos con fé: Señor, danos hoy el amor de cada día por intercesión de la Virgen de Barbaño.

Después de la homilía los matrimonios se dirigieron a la Virgen con unas sencillas palabras “Gracias por estos años, protégenos a nosotros y a nuestras familias” y a continuación renovaron su fidelidad intercambiando de nuevo los anillos y recibiendo una bendición especial. Al terminar la eucaristía los sacerdotes, en nombre de toda la parroquia, les hicieron entrega de dos pequeños regalos de recuerdo, un pergamino con las palabras del consentimiento matrimonial y un azulejo con la frase, “El amor viene de Dios” y una felicitación.


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