Cristianismo

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Convivencia entre paganismo y cristianismo: siglos III-VIII

Foto: propiedad Parroquia de San Pedro Apóstol (Montijo).

Villa romana de Torreáguila

Hablar de la historia del cristianismo en la Comarca supone aunar muchos elementos y aunque el espacio no es un impedimento, no podemos perder de vista el ser de este espacio: la comunidad parroquial (no un blog dedicado a la Historia).

La llegada del cristianismo a nuestra comarca no difiere de la presencia o aparición de éste en la zona emeritense. Los momentos iniciales concurren en lo que hoy son restos de una zona que estaba perfectamente romanizada y por tal, dependiente del cercano núcleo de Mérida. Formas paganas y cristianas convivirán como lo han hecho en toda la Lusitania y en toda Hispania hasta que la fuerza del cristianismo termine por hacer inoperante la misma presencia de otras formas de expresión religiosa. Recordemos en primer lugar que, pagano es un término que se encuentra por primera vez en inscripciones cristianas de inicios del siglo IV dentro del ámbito cultural del Imperio romano y designaba a quienes en esos momentos adoraban a dioses y, por tal, negaban o rechazaban creencias en un Dios único, tal y como lo hacían judíos y cristianos según la revelación bíblica.

Bien es cierto que, algunos paganos podían tener pensamiento de tipo filosófico de carácer monoteísta pero, a diferencia de judíos, cristianos y musulmanas (recuerda, las grandes religiones monosteístas), éstos (los defensores de esos planteamientos filosóficos) negaban una revelación en textos sagrados y un auntenticidad de ellos en las religiones abrahánicas. Pues bien, en el contexto del término “pagano” nos tenemos que ir hasta la villa romana de Torreáguila y concretamente en los años de finales del siglo III principios del siglo IV para poder conocer los inicios del cristianismo en la comarca montijana. Comenzamos por los primeros momentos en torno al siglo III.

* Siglo I-IV

* Historia

* Nuestra IGLESIA

 

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