Nombrado arzobispo coadjutor para nuestra diócesis

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arzobispo-Celso

Mons. D. Celso Morga Iruzubieta

nuevo arzobispo coadjutor de Mérida-Badajoz

El Papa Francisco ha nombrado arzobispo-coadjutor de Mérida-Badajoz a Mons. D. Celso Morga Iruzubieta, actualmente secretario de la Congregación para el Clero en Roma.

Saludo a la diócesis

Como nuevo Arzobispo Coadjutor de la Archidiócesis de Mérida- Badajoz deseo enviar un saludo afectuoso y fraterno a Su Excelencia Mons. Santiago García Aracil, desde ahora también mi Arzobispo, al que ofrezco, con total apertura de corazón, mi voluntad de colaboración sincera y de obediencia a todo lo que desee indicarme para un trabajo pastoral eficaz en servicio de la Archidiócesis.

Saludo con particular afecto al Vicario general, a los Vicarios episcopales y a todos los sacerdotes diocesanos y religiosos: desde ahora les ofrezco mi ministerio episcopal como un ministerio de servicio, de amistad y de colaboración para hacer realidad en nuestras vidas el reino de Cristo, un reino de justicia, de amor y de paz.

Saludo a las religiosas, porción escogida de la Iglesia, que trabajan a favor de la Archidiócesis en las distintas tareas de educación, de servicios sociales y de caridad. Ellas deben ser para todos nosotros un modelo de trabajo desinteresado a favor del Evangelio.

Saludo, en fin, con gran afecto a todos los fieles laicos, a las familias, a las Asociaciones eclesiales y a las Cofradías, al mundo del trabajo y del deporte, de la política y de la enseñanza, de la sanidad y de las fuerzas del orden. De todos ellos la Iglesia, en esta hora actual, espera santidad de vida en el ejercicio de los deberes ordinarios del cristiano, así como su colaboración para incrementar la Iglesia y promover su continua renovación y santificación.

Vengo a vuestra – nuestra – Archidiócesis con las manos llenas de buenos deseos, con una gran voluntad de serviros y hacer el bien entre vosotros como imagen de Cristo Buen Pastor. Vengo después de veintisiete años pasados en Roma, trabajando en la Congregación para el Clero a favor de los sacerdotes de todo el mundo. Antes estuve cuatro años trabajando en la Archidiócesis de Córdoba (Argentina) como profesor y confesor en el Seminario y juez del Tribunal eclesiástico y también he trabajado en mi propia diócesis de Calahorra – la Calzada y Logroño como párroco en diversas parroquias. Fui ordenado Obispo por el Papa Benedicto XVI el 5 de febrero de 2011. Vengo con el deseo de trabajar pastoralmente en plena comunión de intención y de afecto con nuestro querido Papa Francisco, que ha tenido la bondad de confiar en mi pobre persona como Arzobispo Coadjutor y en plena comunión eclesial con nuestro querido Arzobispo Mons. Santiago García Aracil.

Que el Señor os bendiga y derrame sobre todos vosotros la abundancia de sus bienes espirituales y materiales, en especial sobre quienes tengan mayor necesidad de su auxilio en estos momentos.

Estoy rezando por todos vosotros, sobre todo por los enfermos, los niños, los que se encuentran sin trabajo o con muchas dificultades económicas para seguir adelante, por los pobres y las personas más necesitadas. Os encomiendo a todos a la protección de María, Madre de Dios y  Madre nuestra, de quien me consta vuestra sincera devoción y amor filial.

Que el Señor os bendiga abundantemente.

+ Celso Morga


¿Quién es Monseñor Celso Morga?

Monseñor don Celso Morga Iruzubieta nació en Huércanos, La Rioja, el 28 de enero de 1948. Completó sus estudios eclesiásticos en el Seminario diocesano de Logroño y fue ordenado sacerdote el 24 de junio de 1972. Posteriormente, cursó la licenciatura en Derecho Canónico en la Universidad de Navarra, donde obtuvo el Doctorado en 1978 con la tesis La predicación y la catequesis en los Sínodos de Calahorra-La Calzada y Logroño.

Más tarde desarrolló su labor pastoral en diversas parroquias de La Rioja y fue vicario judicial adjunto del Tribunal Diocesano entre 1974 y 1980. Ese año se trasladó a Córdoba (Argentina) para impartir la docencia de Derecho Canónico en el Seminario Archidiocesano. También ejerció de juez en el Tribunal Eclesiástico y de capellán de un colegio religioso femenino.

A su regreso a España en 1984, lo nombraron párroco de San Miguel, en Logroño, y en 1987 fue llamado a Roma para trabajar en la Congregación para el Clero, el dicasterio vaticano que se ocupa de los asuntos que se refieren a la vida y ministerio de 400.000 sacerdotes católicos en todo el mundo. Allí ha trabajado de jefe de Sección y, desde noviembre de 2009, de subsecretario, cargo que ocupó hasta su nombramiento de secretario de la Congregación para el Clero y arzobispo titular de Alba Marítima.

Fue ordenado obispo por el Papa Benedicto XVI en la Basílica de San Pedro el día 5 de febrero de 2011.

Además de su responsabilidad en la Curia Romana, Monseñor Celso Morga ha desarrollado una intensa labor pastoral en diversas parroquias de la capital italiana y es autor de varios trabajos sobre el sacerdocio y de algunos libros de teología espiritual.


¿Qué es un arzobispo coadjutor?

En circunstancias particulares, motivadas por las necesidades pastorales de la diócesis, y bajo petición del Obispo diocesano, puede ser nombrado un Obispo coadjutor.

El Obispo coadjutor es nombrado para ayudar al Obispo diocesano, está dotado de facultades especiales y goza del derecho de sucesión, según establece el can. 403 §1 del Código de Derecho Canónico. Precisamente este derecho de sucesión distingue al Obispo coadjutor de los restantes Obispos auxiliares. El Obispo coadjutor es nombrado por el Romano Pontífice, no como titular de una diócesis antigua inexistente en la actualidad, sino como el coadjutor de la diócesis que habrá de tomar en posesión una vez quede vacante la misma.

El Obispo coadjutor toma posesión de su oficio cuando, personalmente o mediante procurador, presenta las letras apostólicas de su nombramiento al Obispo diocesano y al colegio de consultores, en presencia del Canciller de la Curia, que levanta acta (can. 404 §1).

El Obispo coadjutor es, por su consagración episcopal, miembro del Colegio episcopal, tiene el derecho y deber de participar en el Concilio ecuménico y pertenece a la Conferencia episcopal con voto deliberativo. Goza de los mismos derechos y deberes del Obispo auxiliar; además, debe ayudar al Obispo diocesano “en todo el gobierno de la diócesis, y sustituirlo cuando se encuentre ausente o impedido” (can. 405 §2). Siempre debe ser nombrado Vicario general y conviene que sea el único Vicario general.

El Obispo coadjutor debe ejercer sus funciones participando en la solicitud del Obispo diocesano “en unión de acción e intenciones con él” (can. 407 §3), consultándose mutuamente. Conviene que el coadjutor, como futuro Obispo de la diócesis, participe en las decisiones más importantes, aunque la decisión final corresponde siempre al Obispo diocesano.

Al quedar vacante la sede episcopal, el Obispo coadjutor pasa inmediatamente a ser Obispo de la diócesis para la que fue nombrado, con tal de que se hubiera tomado ya legítimamente posesión” (can. 409 §1). Por tanto, la sede episcopal no permanece desocupada. Si el coadjutor ha tomado legítimamente posesión de su oficio, se convierte en Obispo diocesano en el momento en el que la diócesis queda vacante (por ejemplo, con la aceptación de la renuncia del Obispo titular por motivos de edad por parte del Papa), sin necesidad de otro acto jurídico suplementario.


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