La Cruz Parroquial: 1556-1620

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Un cruz parroquial rica y labrada en plata: siglo XVI

Fue inspiración del Retablo Mayor del siglo XVII.

Una de las últimas visitas que se realizó a la parroquia de san Pedro Apóstol de Montijo en el siglo XVI es la que corresponde a los años centrales de esta centuria es decir, 1553-1556. Al adentrarnos en su capítulo correspondiente a los ornamentos aparece una precisa y rica descripción de la hoy desaparecida cruz parroquial que presidía el Altar Mayor y que al ser descrita por los visitadores según informaron el mayordomo y párroco de ésta ya para los años iniciales del siglo XVII por lo que podemos completar la esturcuta jerárquica de la misma en los años comprendidos entre 1600 y 1604 (la última visita que la orden realizó sobre sus territorios encomendados fue en 1606). Pero éste sin duda sería otro capítulo

Vehículos de “transmisión de la fe”

Cristo de la “buena muerte”. Siglo XVI (?)

Junto a la cruz, el Cristo de la “buena muerte” posiblemente de finales (último tercio del siglo XVI-?) el cual sí se conserva y preside aún el Altar Mayor. La imagen debía de ser riquísima especialmente en unos momentos en los que la iconografía, la escinificación y la puesta en acción de las imágenes junto a la palabra de los predicadores, eran los instrumentos y vehículos esenciales para transmitir la fe y evangelizar al pueblo.

Descripción de la “cruz parroquial”

Afirman los visitadores (transcribimos literalmente por la enorme riqueza de ésta): “Tienen una cruz de plata. El árbol sobre madera. De la una parte un crucifixo de todo bulto de grande y a los lados, san Juan y Nuestra Señora y en lo baxo la Magdalena y en lo alto, un pelícano. Todo de medio bulto con unas labores al romano de la misma obra. En el reverso las imágenes de nuestra Señora, con cuatro ángeles de la misma obra y en los cuatro brazos del árbol de la cruz, los cuatro evangelistas, todos de medio bulto.”

Alegoría de “cruz parroquial”

Al comparar la descripción y paranor en detalles como por ejemplo la presencia del pelícano (símbolo cristiano del amor fraterno) y la presencia de María, María Magdalena, los apóstoles y los evangelistas, vemos el claro reflejo iconográfico del que será nuestro retablo mayor que inspiró a su autor o autores y del que sabemos que fue su maestro entablador o entallador, el protugués Francisco Morato (nuestra entrega para la próxima semana: “De Montiel a Morato: siglos XVI-XVII”).

Otros capítulos:

* Nuestros primeros pasos.

* De Montiel a Morato: 1ª parte

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* Fuentes Bibliográficas:

– Iglesias Aunión, Pablo: Historia de la Comarca de Lácara. Del Medievo a los Tiempos Moderno. Edita: Adecóm-Lácara. Imprime: Diputación Provincial de Badajoz. Puebla de la Calzada, 2000. Págs. 200-203.

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Nota: todos estos artículos relacionados con la historia de la parroquia de San Pedro Apóstol serán posteriormente reubicados en la sección correspondiente es decir en “Historia”

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