Hemos celebrado la “Vigila de Pentecostés”

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Pedir los “dones del Espíritu” y poder cruzar la puerta de la Iglesia

Los chicos-as del Catecumenado de Confirmación la preparon la CELEBRACIÓN

Vigilia de Pentecostes en IMÁGENES

Ven dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos”.

Este pasado sábado 18 de mayo se ha celebrado la “Vigilia de Pentecostés” organizado por el Nivel de Catequesis Interparroquial de Confirmación en el templo de San Gregorio Ostiense, celebración que dio comienzo a las 21,00 horas. La celebración de Pentecostés en general y el de la Vigilia en particular es sin duda uno de los momentos claves en la formación y en el crecimiento espiritual de nuestros catecúmenos –en general de todos nosotros como es obvio- y por ello, desde los sacerdotes a los catequistas, pasando por los chicos-as que participan en dicho proceso al resto de la comunidad cristiana, se presta una especial atención a ella.

Los “siete dones”

La vida moral de los cristianos está sostenida por los dones del Espíritu Santo, disposiciones permanentes que hace al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo (Catecismo de la Iglesia Católica, III.1830) y es por ello por lo que la Liturgia de la Palabra acorde con la celebración dominical giró en torno a los Siete Dones: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios, que fueron presentados por estos chicos junto a diferentes símbolos que los identificaban mientras realizaban una reflexión que invitaba a la comunidad a interiorizarlos de manera individual.

Cada uno de estos dones representados en un cartel y anunciados con la Palabra, fueron preparados por los grupos de Catequesis de Confirmación a lo largo de la semana: coloreado de los carteles, elección del texto bíblico, signo y reflexión, chicos-as lectores y colaboradores en general todos ellos para esta noche grande de la Vigilia de Pentestocés.

Estos frutos del Espíritu Santo son perfecciones que forma en nosotros el Espíritu Santo como primicias de la gloria eterna. La tradición de la Iglesia enumera doce: caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad” (Ga 5, 22-23, vulg.).

 La Eucaristía: los dones en la Confirmación

La Ecuaristía estuvo presidida por el párroco de San Gregorio, don Juan Antonio Delgado Silvero y concelebrada por los párrocos de San Pedro Apóstol, don Pedro Gómez Serrano (coordinador del nivel de Confirmación) y don Andrés Romero Sánchez. Durante la Homilía se recordó la importancia de crecer en conciencia con la identidad del “ser cristiano”, de testimoniar aquello que somos en todos los momentos de nuestra vida pues “ser cristiano no es un paraguas que uno se pone para determinadas ocasiones…es nuestra forma de ser, nuestra identidad en lo que hacemos y lo que hablamos, en lo que decimos y en el por qué lo decimos…Importante la presencia del Espíritu Santo en este Año de la Fe…”.

Ungidos que nos ilustra el nombre de cristiano y que tiene su origen en Cristo, como pueblo reunido, quisimos celebrar en esta Vigilia la llegada del Paráclito en torno a la Mesa Pascual, a la Santa Misa. Quedamos así sellados con Dios con lo mejor que Dios no ofrece en su Hijo: el amor de entrega en la cruz y la gracia y el triunfo sobre el pecado en su Resurreción. Es la idea que hemos querido en nuestras catequesis transmitirle a estos chicos

 El “Año de la Fe”: dispuesto a ser positivos en su formación

Igualmente fueron recordados y recomendados algunos documentos que este momento son muy actuales por encontrarnos como hemos referido anteriormente en el Año de la Fe (octubre del 2012 a noviembre del 2013, proclamado por el Papa Benedicto XVI, será clausurado por el Papa Francisco). Es en esta misma línea donde la Catequesis quiere hacer hincapié en la idea de que estos chicos buscan introducirse en la vida de comunión don Dios para así poder entrar en su Iglesia, una Iglesia que está siempre abierta y que es “acogedora en sus palabras y con sus acciones” que les ayude a cruzar el umbral cuando la Palabra de Dios se anuncia y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Ello –nuestros jóvenes- necesitan de sus pastores, catequistas, padres y formadores en la fe para que esa puerta les permita emprender un camino que les dure toda la vida” –nos dice Benedicto XVI en el documento Porta fidei- y es que realmente debemos mirar a estos chicos del catecumenado con la esperanza puesta en no dejar que la sal se vuelca sosa y la luz permanezca oculta… (cf. Mt 5, 13-16). Que como la samaritana, “también el hombre actual pueda sentir de nuevo la necesidad de acercarse al pozo para escuchar a Jesús, que invita a creer en él y a extraer el agua viva que mana de su fuente” (cf. Jn 4, 14)

Desde el Catecumenado Interparroquial de Confirmación podemos sentir que nos sentimos satisfechos con el camino que se va recorriendo donde juntos y siempre bajo la mirada positiva de nuestra Iglesia, entendemos que los Dones del Espíritu que la pasada noche pedíamos a Dios nos enviara, serán capaces de actuar sobre nosotros dándonos sabiduría para ser comprensivos con las actitudes ante la vida, prudentes para saber disponer de la razón en toda circunstancia y así, acercarnos a éstos que son los más que ahora nos necesitan, para con templanza moderada atraerles con una oferta amable en Dios.


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