Una conciencia de nuestro pasado

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El Santísimo Sacramento en Montijo.

Siglos XVI-XVII

Una Hermandad que debió fundarse tras la normativa de Trento

“Tiene una escritura de censo contra Francisco Vaz Villalobos y su mujer. Vecinos de esta villa del Montijo, de cuantía de diez y seis reales y más de renta cada un año impuestos sobre unas casas con su trascorral…cuenta que se le tomó al licenciado Pedro Hernández, clérigo y presbítero.” (Libro de Visita de la Orden Militar de Santiago. Cuenta y Cofradía del Santísimo Sacramento del Montijo. Año 1604-1605. Léase “título de colación: 1494-1501).

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Una Comunidad Parroquial tiene que ser capaz de reconocerse también en el pasado, en su historia y en el acontecer de ésta en el ayer, por muy lejano o inmediato que sea. Es el caso de la parroquia en referencia directa con la devoción en torno al Santísimo Sacramento, aprovechando ahora que hemos terminado este Domingo de celebrar la Somenidad del Corpus Christi.

E igualmente una comunidad, sus miembros, deben ser conocedores de ese pasado en el que sus raíces de fe están escristas. Recordemos que hay tres pilares básicos en la Iglesia: Sagrada Escritura (insustituible por nada), Tradición y Magisterio. Desde los primeros siglos hemos sido fieles transmisores de la vida en comunidad porque reconociéndonos en ello, sabemos valorar y entender muchas cosas de las que hacemos hoy (saliéndonos de esta manera del “hacer por que antes se hacía o siempre se ha hecho”).

Como no podía ser de otra manera, Montijo tiene escrita páginas de su Historia mediante una cofradía que debió nacer en los años inmediatamente posteriores a la finalización del Concilio de Trento (1545-1563) pues en el año de 1605, cuando los visitadores de la Orden de Santiago dieron a conocer la relación de cofradías adscritas a la mayordomía y colación de la iglesia de San Pedro Apóstol, junto a la Vera-Cruz (1583) y Nuestra Señora del Rosario (1603) aparece la del Santísimo Sacramento con mayordomo y cuentas en el año 1604.

Decimos que nace inmediatamente tras Trento porque de este concilio dimanó una extaordinaria potenciación del tema vinciulado con la Eucaristía, el conocido tema de la Tansubstanciación es decir, la presencia real de Cristo en pan y el vino, que tanto había puesto en tela de jucio las teorías Luteranas (1483-1546).

La Cofradía del Santísimo en la Parroquia de San Pedro Apóstol

La Cofradía del Santísimo en la parroquial montijana debió tener una importancia extraordinaria que refleja claramente uno de los elementos de simbiosis mejor estudiadas para el tema de las Cofradías y de la expresión de la piedad y la religiosidad popular como es el de la relación entre “Iglesia-Hermandad-Jerarquía-Pueblo”. Especialmente cuando estas manifestaciones están tan estrechamente vinculadas a un tema muy serio e importante como es el de la Eucaristía y su expresión, podríamos decir, fuera del espacio sagrado del templo haciendo con la procesión del Santísimo de toda el espacio público que es la calle, una grandioso templo. La unimos a las expresiones como son las escenografías y representaciones en estas fechas litúrgicas en torno al Corpus adquiriendo todo ello más fuerza. En el año 1553 se tienen que cerrar por la noche las puertas del templo de san Pedro Apóstol porque se bailaba y cantaba a en ella por motivos de las celebraciones vinculadas a esta solemnidad del Corpus. Los visitadores en el capítulo titulado “mandatos” del Libro de Visita especifican que ello puede provocar indevoción en el pueblo.

Era mayordomo de la Hermandad del Sacramento en Montijo el licenciado Pedro Hernández cura en la parroquia y las funciones y el desarrollo de actividades y actos de culto en torno al Santísimo la incluyen en un circuito de localidades como Puebla de la Calzada (extaordinaria), Lobón, La Garrovilla y como no, Talavera la Real. En sus reglas quedaba claramente especificado el por qué del culto al Santísimo: “…justo es pues, por el que nos dio su vida, el bien de su vida…reverenciar y honrar al gran Dios…nuestro verdadero Dios…El que está en el Sacramento, en el altar…”

Y desde esos años centrales del siglo XVI y de manera específica y documentada desde los iniciales del siglo XVII, la comunidad parroquial de San Pedro Apóstol generó todo un amplio abanico de actividades y cultos en torno al tema del Santísimo Sacramento y de la fiesta del Corpus como los pagos que se liberan por parte de los mayordomos de la hermandad sacramental para los “…gastos ocasionados por la Dominica Infraoctava del Corpus Christi…” Sabemos igualmente que el Santísimo era llevado por las calles donde se sabía vivían enfermos parando la custodia ante sus casa (había todo un ritual que se desarrollaba con estos actos y que los documentos estudiados llenan de referencias los pueblos de la comarca montijana). Litúrgicamente estas cofradías por ejemplo, guardaban entre sus reglas la renovación  del Sacramento cada tercer domingo de mes con adoración y la celebración de una Santa Misa. Especial mención tenemos que hacer en lo referente a los preparativos y en el desarrollo de aquellos actos de culto en el día del Jueves Santo, día de la institución de la Eucaristía donde el Santísimo era acompañado al sagrario por hermanos portando velas encendidas.

En definitiva, Montijo a través de la Hermandad del Santísimo Sacramento adscrita en la parroquial de San Pedro, nos muestra otra forma más de expresar el amor por el culto divino de una comunidad que tiene mucho que decir en estos más quinientos años de historia. Es lo que hemos querido mostrar con esta breve reflexión y esperamos pueda servir para formarnos e informarnos un poco de la historia de nuestra parroquia, de nuestra Iglesia Local y de nuestro pueblo en general.

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