Día segundo: Comunidad que peregrina

Print Friendly, PDF & Email

7 de agosto: Tui – Mos


Después de una etapa casi simbólica en cuanto a la distancia recorrida el grupo de peregrinos comienza a acercarse, paso a paso, a Santiago de Compostela. La jornada de este día les llevará a recorrer 16 km para dirigirse desde Tui hasta la localidad de Mos, teniendo como punto intermedio el municipio de O Porriño, famoso por su granito “Rosa Porriño”.


La propuesta de reflexión de este día les lleva a tomar conciencia de que son una “comunidad que peregrina”. Un grupo que lleva el mismo camino, con el mismo objetivo y pero que implica que cada uno de sus participantes tenga que hacer una elección: “hacer el camino solo”, a su aire, sin preocuparse de nadie y sin que nadie interfiera en su vida o “hacer el camino en comunidad”, sintiéndose y viviendo en comunidad, sintiendo y viviendo la fraternidad.


Para poder ser comunidad el primer requisito es descubrir al otro y dejarse descubrir por el otro, tal como cada uno es y llegar a aceptarle y aceptarse. Sólo así se podrá pasar del “soy peregrino” al “somos peregrinos”. Esta misma reflexión nos puede servir a todos los que no estamos realizando el camino y tendríamos que poder decir “somos cristianos” en vez de “soy cristiano”


Os dejamos la oración de hoy

COMUNIDAD QUE PEREGRINA

Comunidad, ¡Jesús! ¿Qué es eso?

Gente diferente, con historia diferente

y costumbres diferentes.

Gente que ha elegido el mismo camino,

en el mismo tiempo, con el mismo objetivo.

Gente que apuesta por la fraternidad.

¡Jesús! ¿Qué es eso?

Hermanos y hermanas que sacan lo mejor de sí,

encargados de apoyarse unos a otros,

que nunca abandonan al débil o al fracasado.

 Tampoco obligan a comportarse según su voluntad.

Dejan que cada cual sea el mismo.

Hermanos y hermanas que comparten sus alegrías

y sus penas, se interesan mutuamente

y se preocupan para que cada uno disponga

de lo necesario para el buen caminar.

Hermanos y hermanas que buscan encontrarse

en la dificultad para acortar distancias,

que no tienen máscaras, ni son solo fachadas.

¡Pues sí, Jesús!

Hermanos y hermanas no de sangre sino en el Señor,

tu Padre, en la misma fe.

¿Sabes? Se trata de un vínculo interior.

¡LA UNIDAD EN EL CORAZÓN Y EN EL ESPÍRITU!

WordPress theme: Kippis 1.15