Día Quinto: Peregrinar en Servicio

Print Friendly, PDF & Email

10 de agosto: Pontevedra  – Caldas de Reis


Llegamos a la “etapa reina” de nuestra peregrinación: Hoy toca recorrer los 24 kilómetros que separan Pontevedra de Caldas de Reis, donde termina la etapa. Menos mal que a la llegada esperan una fuente de aguas termales en la que poder dar descanso a los fatigados pies. Caldas de Reis, además de un afamado balneario ya conocido por los romanos (Aquis Celenis) ofrece diversos parajes con encanto como un parque centenario, un gran robledal o el Parque de los Llorones, por los sauces que hay en él.


Hacer hoy el “Camino de Santiago” no es participar en la gran aventura que suponía hacer el Camino en siglos pasados. Pero también hoy se puede vivir una gran aventura en el Camino si estamos dispuestos y atentos. Hay una aventura que no es muy clara, que no es fácil de comprender y de vivir y que sólo algunos privilegiados la han descubierto, la han vivido y la han gozado: La aventura de vivir sirviendo.


En el Camino se puede llevar a la práctica el servicio pues hay muchas posibilidades para ello y también muchas necesidades. Aquí no vale sólo con hablar, hay que hacer, demostrar con hechos. Tenemos que optar por peregrinar en egoísmo, haciendo sólo lo que a cada cual le convenga en cada momento o peregrinar en servicio, buscando qué hacer para que los demás estén a gusto, más descansados. En definitiva se trata de optar por seguir una vez más a Jesús, el Maestro, que nos enseñó en la Última Cena como teníamos que servirnos unos a otros. Y es que un cristiano sólo puede vivir sirviendo como Jesús.


PEREGRINAR EN SERVICIO

Donde hay un árbol que plantar, plántalo tú.

Donde hay un error que enmendar, enmiéndalo tú.

Donde hay un esfuerzo que todos esquiven, acéptalo tú.

Se el que apartó del camino la piedra,

el odio de los corazones y las dificultades del problema.

Hay la alegría de ser sano y justo,

pero hay, sobre todo, la inmensa alegría de servir.

Qué triste sería el mundo si todo en él estuviera hecho.

Si no hubiera un rosal que plantar,

una empresa que emprender.

No caigas en el error de solo

se hacen méritos con los grandes trabajos.

Hay pequeños servicios: poner una mesa,

ordenar unos libros, peinar una niña.

El servir no es una faena de seres inferiores.

Dios, que es el fruto y la luz, sirve.

Y la pregunta de cada día: ¿Serviste hoy?


WordPress theme: Kippis 1.15