De Montiel a Morato (IIª Parte)

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El Retablo Mayor de la Iglesia Parroquial

Obra del entablador portugués Francisco Morato

Desconocemos la fecha exacta en la que el retablo mayor fue colocado en la parroquial montijana como igualmente desconocemos el maestro o los maestros de pincel que trabajaron en la realización de sus diferentes tablas. Sin embargo hoy por hoy, el mencionado artefacto (nombre que en la historia del arte se le da a los retablos, especialmente los de grandes dimensiones), está bastante estudiado y tenemos material suficiente como para poder ofrecer una buena descripción.

La llegada del Retablo: primer tercio del siglo XVII

Las primeras fechas que se barajan como posibles para la llegada del retablo al templo parroquial lo situan en los años que trabaja en Mérida quien si se sabe que fue su maestro entablador es decir, el responsable de dirigir todo el proceso de montaje y estructurado final de mismo. Hablamos de los años 1611 a 1628 y del maestro portugués afincado en Mérida, Francisco Morato (tesis defendidas por historiadores como Tejada Vizuete).
Lo cierto es que, nos encontramos ante una obra de una magnitud considerable que al día de hoy “pide a gritos” un serio y profundo proceso de restauración o terminaremos perdiéndolos (la parroquia necesita una cuantiosa ayuda económica y técnica para abordar dicha retauración que sola le es imposible). La representación iconomográfica muestra con claridad que el autor o autores de pincel, se inspiraron en la cruz parroquial que anteriormente describíamos pues reproduce toda su temática a la exactitud.
Se trata de un retablo cuya composición invierte los órdenes en las columnas: corintio para la parte inferior, dórico y jónico en las otras dos superiores. La actual imagen de san Pedro Apóstol sentado en su cátedra ubicado en el tabernáculo central no debió ser el mismo que describen los visitadores santiaguistas cuando dicen que está “…el señor sant Pedro sentado en su cátedra con un manto colorado”. En la parte inferior aparece en una hornacina la cual, a lo largo de los siglos ha sido ocupada por varias imágenes y curiosamente hoy vuelve a estar ocupada por la imagen de María Inmaculada, representación mariana que ya ocupara en sus inicios (la imagen actual es del siglo XIX). El segundo de los cuerpos está ocupado por tablas de las que lamentablemente desconocemos el autor o taller artístico donde pudieron ser realizadas pero que responden al siguiente orden temático:
 
– Zócalo del retablo de derecha a izquierda: los evangelistas y doctores de la Iglesia.
– Junto a la hornacina de la Inmaculada de derecha a izquierda: san Andrés, san Pedro, san Pablo y Santiago el Mayor.
– Junto a la hornacina central de san Pedro en su cátedra: san Simón, san Juan, san Mateo y san Felipe.
– Las cinco tablas inmediatamente superiores siempre de derecha a izquierda: san Marías, san Bartolomé, la Asunción de María, Santiago el Menor y santo Tomás.
– Cuerpo superior: hay tres tablas con la representación de una santa, el Calvario en el centro y rematando toda la escena y a continuación un pelícano dando de comer a sus polluelos como símbolo en la iconografía cristiana del amor fraterno que aparece generalmente junto o al pie de la cruz (el pelicano da la vida por sus crías antes de que se las arrebaten).
 
Todo el retablo está construído sobre una estructura en bancos de tres cuerpos, cinco calles y un ático. El programa iconográfico es considerado como novedoso y queda tipificado como de iconografía y temática apostólico-pictórico-de casillero y plano.
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 Artículos previos:

* La Cruz Parroquial.

* De Montiel a Morato: 1ª parte

Próximo artículo: Curato y Mayordomía en la parroquial: 1486-1605 (en preparación)

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Bibliografía consultada:

– Tejada Vizuete, Francisco:  La capilla de mayor de la iglesia de san Pedro de Montijo y su retablo en el contexto  artístico bajo-extremeño de la época. Ponencia correspondiente a las II Jornadas de Historia de Montijo. Año 1996.

– Hernández Nieves, Román: Retablísitica de la Baja Extremadura. Siglos XVI-XVIII. Colección arte/arqueología. Diputación de Badajoz. Departamento de Publicaciones. 2004. 2ª Edición.

Iglesias Aunión, Pablo: El siglo de la “gran crisis” en la comarca de Lácara. La villa de Montijo: 1600-1699. Historia de la Comarca de Lácara. Del Medievo a los Tiempos Modernos. Edita: Adecóm-Lácara. Imprime: Diputación Provincial de Badajoz. Puebla de la Calzada, 2000. Págs. 181-264.

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