De Montiel a Morato (Iª parte)

Print Friendly, PDF & Email

Maestros que han trabajado en la fábrica parroquial: siglos XVI-XVII

Maestro cantero y maestro retablista

Obra de Francisco MONTIEL y su hijo Bartolomé González MONTIEL

Montijo presenta al llegar los años centrales del siglo XVI una realidad totalmente diferente a como había iniciado este siglo. De entrada la villa es desmembrada y vendida por Carlos V como Maestre de la Orden de Santiago. Necesitaba direno para su política imperial y los territorios de las órdenes militares serán una suculenta forma de ingresos.

De esta manera el útimo tercio del siglo XVI y los años iniciales del XVII suponen que los condes montijanos se convierten iguelmente en señores de la villa condal como en patronos de la iglesia parroquial de San Pedro Apóstol (interesante el estudio que hace por ejemplo a ese respecto, Vicente Navarro del Castillo, véase bibliografía consultada). Además ahora, goza la villa montijana de más edificios que en la centuria del Quinientos como lo son: ermitas de Nuestra Señora de Barbaño, de los santos mártires, santa Ana, hospital de pobres, casa encomienda y beaterío de Nuestra Señora de los Remedios.

LA FAMILIA DE LOS MONTIEL

La fábrica de la iglesia parroquial conocerá ahora sus mejores momentos con los trabajos de Francisco Montiel verdadero maestro de la obra parroquial que termina dotándola de una majestuosidad y de una significación que la caracterizan tanto en su puerte principal que venía a sustituir la llamada Puerta del Perdón a los pies de la torres de inicios del siglo XVI y sobre la que se labraría el escudo de la familia Portocarrero y Luna (trabajos importantes a consultar son los de Francisco Tejada Vizuete y los de Juan Carlos Rubio Masa citados en esa bibliografía).

La iglesia parroquial de San Pedro es en estos momentos un edificio pletórico (inicios del siglo XVII) sobre la que se ha labrado una puerta grande, con arcos de piedra y cuatro pedestales, basas y pilares que están chapitelados a los lados. La puerta presenta dos columnas jónicas y tiene un friso realizado en mascarones al romano donde encima se abre un arco con frontispicio. Se observa en ella claramente la mano de un genio, de un maestro como es el cantero de la casa ducal de Feria, don Francisco Montiel quien trabajará en la fábrica de nuestra parroquia junto a su hijo Bartolomé González Montiel.

Su extarordinaria forma de trabajar viene respaldada por todo un conjunto de realizaciones que ya, en los mismos años que se le encarga la puerta de la parroquial montijana tiene obras de nuevas plantas en las iglesias parroquiales de Villagarcía de la Torre, Santa María de Fregenera y Nuestra Señora de la Concepción en los Santos de Maimona. Es el doctor Francisco Tejada Vizuete quien mejor lo define al decir de él y en referencia a esta obra de la puerta de la parroquia de San Pedro: “En un deseo de mayor riqueza y tras haber cajeado las pilastras, se les anteponen parejas de columnas dóricas de fino fuste sobre elevados pedestales, imprimiendo al entablamiento, en cuyo friso alternan triglifos y metopas decoradas con bucráneos.”

Se encuadra así la fábrica parroquial dentro de la modernidad que caracteriza al siglo XVI pudiendo ser fechada en los años últimos de este siglo y principios del siguiente de manera que, la visita del año 1605 por parte de la Orden de Santiago encuentra ya la obra realizada. El mismo aspecto interior de la fábrica parroquial ha cambiado con respecto a las primeras naves ya que se ha levantado el actual crucero mayor y se ha edificado la propia capila mayor: “La capila mayor, muy antigua, dice la visita pasada paresció haberse desecho y comenzado a facer y fabricar otra.” Capilla a la que se entrada por una puerta labrada de cantería que se encontraba (y se encuentra actualmente sólo que está hoy cegada) en la parte norte, junto a donde en la actualidad se ubica el retablo de Santa Ana. Hablamos ahora de una capilla ancha de aproximandamente unos noventa pies. El espacio quedaba dividido en tres parte teniendo en la central, la cabecera sobre la que más tarde será situado el retablo mayor. A la derecha un sacristía (la actual) y a la izquierda otra (archivo parroquial hoy).

Las paredes de dicha sacristía son de piedra de cantería muy fuerte, cal y canto. Y las mencionadas capillas tiene sus arcos de cantería igualmente presentando columnas estriadas con basamentos y capitales. En ambas sacristías se labraron dos preciosas escalereas llamadas popularmente por su forma de caracol,

Bóveda clasicista del testero.

con una ventana orientada hacia donde sale el sol. En la sacristía de la parte izquierda hemos de destacar la sala labrada en piedra de cantería, con bancos corridos junto a la ventana y una preciosa chimenea realizada igualmente con piedra de cantería: “…toda la obra que está fecha hasta ahora -dice la visita del año 1605- es la más suntuosa de toda la provincia y en esta forma se acobó la visita de la iglesia de la villa del Montijo, en seis de febrero de mil y seyscientos y cinco años.”

________________________________

Artículos previos:

* Nuestros primeros pasos.

* La Cruz Parroquial

Próximo artículo: 

* De Montiel a Morato: 2ª parte

________________________________

Bibliografía consultada:

Tejada Vizuete, Francisco:  La capilla de mayor de la iglesia de san Pedro de Montijo y su retablo en el contexto  artístico bajo-extremeño de la época. Ponencia correspondiente a las II Jornadas de Historia de Montijo. Año 1996.

Rubio Masa, Juan Carlos: El mecenarzgo artístico de la casa ducal de Feria. Editoria Regional de Extremadura. Mérida-Zafra, 2001.

Navarro del Castillo, Vicente: Montijo. Apuntes históricos de una villa Condal. Mérida, 1974.

Iglesias Aunión, Pablo: El siglo de la “gran crisis” en la comarca de Lácara. La villa de Montijo: 1600-1699. Historia de la Comarca de Lácara. Del Medievo a los Tiempos Modernos. Edita: Adecóm-Lácara. Imprime: Diputación Provincial de Badajoz. Puebla de la Calzada, 2000. Págs. 181-264.

WordPress theme: Kippis 1.15